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MISIONEROS DOMINICOS
MISIONEROS DOMINICOS:
100 AÑOS DE PRESENCIA EN LA AMAZONÍA PERUANA
ArribaInicios: 1900-1910
La historia misional de la selva en épocas de la Colonia es rica en aventuras, intentos, fracasos y múltiples expediciones. Durante siglos, la amazonía ha sido vista como un territorio aislado e inhóspito, al cual sólo se podía acceder con muchos riesgos y dificultades, pero en el que parecía imposible permanecer. La historia, siglo tras siglo, así lo demostró. A fines del siglo XIX el boom cauchero cambia drásticamente la configuración del espacio amazónico, su organización interna y sus sistemas de ocupación. Los grupos indígenas amazónicos son diezmados, esclavizados o huyen a las alejadas cabeceras de pequeños ríos.
Es en este contexto violento y convulsivo cuando surge la iniciativa de impulsar la presencia de la Iglesia Católica en la amazonía peruana, creando tres divisiones o prefecturas: San León del Amazonas (agustinos), San Francisco del Ucayali (franciscanos) y Santo Domingo del Urubamba (Dominicos. Aún cuando la penetración a la selva a inicios del siglo XX no presentaba menos riesgos que en épocas precedentes, algunos misioneros asumieron esta misión como un reto evangelizador cuyo principal objetivo no era emprender un intento más de penetración, sino lograr una presencia estable y permanente entre los pobladores amazónicos.El Papa León XII crea el 5 de febrero de 1900 la PREFECTURA APOSTOLICA DEL URUBAMBA y, al año siguiente, la Sagrada Congregación de Propaganda Fide nombra al Rvdmo. P. Ramón Zubieta y Les, de la Orden de Predicadores, Prefecto Apostólico de la misión de Santo Domingo del Urubamba (Decretum S.C.P.F. del 27 setiembre 1901). Se trata de un hombre experimentado en difíciles labores misionales que en 1904 y tras pocos meses de su arribo al Perú logra crear las dos primeras misiones entre población indígena: Chirumbia en el Alto Urubamba y Ccosñipata en el Alto Madre de Dios. Durante algunos años contó con la colaboración de dominicos peruanos, pero su labor se ve definitivamente impulsada con la llegada, en 1906, del primer grupo de misioneros españoles, entre los cuales destacará el P. José Pío Aza. En el año 1913, el 4 de julio, Pío X eleva la Prefectura a VICARIATO APOSTOLICO DEL URUBAMBA Y MADRE DE DIOS y el 10 de marzo de 1949, por un Decreto de la S. C. de Propaganda Fide (AAS. 1949 p.429) recibe el nombre actual: VICARIATO APOSTOLICO DE PUERTO MALDONADO.
Los primeros dominicos quemaron muchas energías en abrir rutas, conocer ríos, rectificar mapas incorrectos, preparar expediciones arriesgadas, enfrentarse a situaciones generalizadas de explotación que trajeron sinsabores, lágrimas y muertes. Poco a poco el misionero fue conociendo al indígena y el indígena fue conociendo también al misionero. De esta forma el indígena pudo constatar que, entre los venidos de fuera, no todos eran buscadores avaros de riqueza a costa de tropelías, amedrentamientos y extorsiones, sino que también había gente diferente, respetuosa con ellos, que eran capaces de defenderlos contra desmanes y abusos que sufrían, que deseaban para sus hijos unas condiciones de vida mejor y un futuro para sus comunidades. Los misioneros dominicos predicaron y siguen predicando que aquellas gentes son también hijos de Dios y, como tales, tenían derecho a recobrar la dignidad perdida y la libertad dañada en su fibra más íntima: la esclavitud.
En medio de enormes dificultades por la explotación cauchera, la creación de misiones se expande en el Madre de Dios y Alto Urubamba: Manu, Malankiato, Pto. Maldonado, Tahuamanu, Koribeni, Quillabamba, Lago Valencia, etc.Esta intensa expansión va unida a numerosas expediciones, el misionero nunca ha sido un personaje estático que aguarda la llegada de los pobladores nativos, sino que los visita y atiende en sus propios lugares de residencia, aún en los lugares más apartados, con lo cual la labor evangelizadora se une a una intensa actividad de promoción social en educación y salud y a numerosos estudios geográficos y lingüísticos.
Consolidación: 1913-1960
En el año 1913 Monseñor Zubieta traía las primeras religiosas dominicas al Perú, e ingresaban a Puerto Maldonado en 1915 donde fundaron el primer Colegio «Santa Rosa de Lima». Fruto de ello es que en 1918, Monseñor Zubieta y la Madre Ascensión Nicol fundan la Congregación de «Misioneras Dominicas del Santísimo Rosario». Con ellas la Misión se veía enriquecida en los campos de educación, salud y promoción de la mujer. En 1937, Monseñor Sabas Sarasola funda el Hospital de Quillabamba para dar respuesta a la zona dominada diezmada por el paludismo. Ese mismo año, el Obispo establece la» Granja de Misiones» de Quillabamba con un internado de jóvenes de las distintas Comunidades Nativas.A fines de la década del 40, la actividad misionera se extiende al Alto Madre de Dios, al Bajo Urubamba y al río Purús. En el primer caso con la fundación de la Misión de Shintuya entre población Haramkbut (Mashcos); en el segundo con la creación de la Misión de Sepahua primero, y después en Timpía y Kirigueti, asistiendo a poblaciones Yine (piro), machiguenga, arahuaca, asháninka y yaminahua. Y en el caso del río Purús con la creación de misiones en Puerto Esperanza y Curanja, entre población de la familia nahua: Sharanahuas, Cashinahuas... Durante esta década destaca la intensa actividad misionera desplegada por el P. José Álvarez entre los "Mashcos" (Harakmbut) del Colorado y Alto Madre de Dios, ejemplo de misionero que perdura hasta nuestros días.
En 1953 Monseñor Javier Ariz funda la Asociación de Misioneros Seglares. Quería introducir mujeres a la selva para que se dedicaran íntegramente a labores educativas. Así nació la RESSOP, Red Escolar de la Selva del Sur Oriente Peruano.
En 1957 se inaugura en Puerto Maldonado la emisora religioso-cultural «Radio Madre de Dios». Este mismo año se establece en todas las misiones la Red de Comunicaciones Radiales que permitiría a los Puestos Misionales gozar de la comunicación diaria. En 1966, es transferida y adquirida por los Misioneros Dominicos Radio Quillabamba. Con las dos emisoras, el Vicariato cubría las expectativas de sus pobladores diseminados en este extenso territorio.Época actual: 1970-2004
A inicios de los años 70, en torno a 1973, un nuevo fenómeno surge y se expande con rapidez en el Vicariato, comienzan a organizarse en el Alto Urubamba las Comunidades Cristianas Campesinas. Esta organización y sistema de evangelización se extiende, diez años más tarde, a la zona del Madre de Dios, así como a todo el Alto Urubamba.
Por otra parte, la presencia de Mons. Juan José Larrañeta como Obispo del Vicariato da un nuevo impulso con la ejecución de nuevas e importantes iniciativas. Así, en marzo de 1985, Monseñor Larrañeta, funda el Seminario diocesano «San Juan María Vianney» para dar acogida a los jóvenes con aspiraciones sacerdotales. Entre las actividades sociales cabe destacar la creación de CARITAS PUERTO MALDONADO (con sede en Quillabamba) y, en elaño 1992, dando respuesta a las enormes necesidades existentes en el área de salud, se establece el Proyecto Integral de Salud de la Amazonía Peruana (PISAP), que comenzando por Sepahua y Kirigueti llegará a agrupar 33 profesionales en siete puntos del Vicariato. En junio de 1994 se funda el Monasterio de monjas dominicas de vida contemplativa, Nuestra Señora del Rosario», en la ciudad de Quillabamba.
En los últimos años, la Misión de Sepahua ha sido la que ha adquirido especial relieve con la creación de un complejo de servicio a la población constituido por “Radio Sepahua”, Librería y Museo. A ello se añade la construcción del Instituto Tecnológico “Carlos Aborde” inaugurado en el año 2003.Conclusión
En esta rica historia, cuyo principal fruto ha sido lograr una presencia estable, permanente y sólida en medio de las poblaciones nativas amazónicas y andinas de la zona, destacan misioneros/as de especial relevancia como Ramón Zubieta, Ascensión Nicol, Pío Aza, José Álvarez, Félix García, Francisco Álvarez, Silverio Fernández, Hermógenes García y otros misioneros aún en activo, quienes lograron penetrar en los territorios más difíciles y entablar contacto amistoso con poblaciones que vivían bajo la permanente amenaza del fusil, el aislamiento y el temor.
Los hechos históricos se suceden y esta historia de 100 años de presencia en la selva sur peruana se renueva constantemente con nuevas iniciativas, pero justo es reconocer que el sacrificio hecho desde la fe inquebrantable en la dignidad del ser humano ha sido la base para lograr que hoy los pobladores amazónicos hayan podido sobrevivir sin perder su propia identidad étnica y accediendo a aquellos servicios que siempre le fueron negados.
Vicariato Apostólico de Puerto Maldonado y Misioneros Dominicos han construido de la mano una nueva realidad en la selva sur del Perú donde su mayor garantía es la presencia permanente y continua que posibilita ese conocimiento diario de sus gentes y culturas, conocimiento acumulado que hoy en día se enriquece con nuevas acciones y entidades que se suman a este esfuerzo.